Hace dos días
que vimos como WhatsApp ponía una barrera contra las herramientas que ayudaban
a espiarnos al combatir apps y aplicaciones para ver si estábamos online. Lo
cierto es que el espionaje o en cierto modo, el cotilleo que roza lo ilegal, es
más habitual de lo que pensamos y no se queda sólo en las películas. O al
menos la tentación de llevarlo a cabo.
Es lo que se
desprende de un estudio llevado a cabo por SAPIO Research a petición de
Kaspersky y varias ONG que desarrollan su actividad en el área de la violencia
doméstica. Y los resultados sorprenden: un 15% de los españoles admite que
vigilaría digitalmente a su pareja y un 9% admite que lo ha hecho por medio
de alguna aplicación.
Una
información de la que se han hecho eco en Europa Press. Se trata de un estudio
llamado "Acoso digital en las relaciones" y que está basado en las
preguntas a un total de 21.055 personas de 21 países de las que 1.004 son
de España. Personas que mantienen o han mantenido una relación y que dejan unas
cifras sorprendentes.
Se
trata de un fenómeno que recibe el nombre de "spouseware", una
práctica que busca conocer los movimientos de una persona, sus
conversaciones... en resumen, su vida digital y que se sirve de móviles o
dispositivos electrónicos para acceder a los mismos.
Sorprende
que de todos los encuestados, un 72% de los participantes reconocen que es
posible conocer la ubicación, un 69% que se puede registrar la actividad y
un 63% que se pueden realizar grabaciones de vídeo y audio. Además, como forma
de control, un 31% conoce que estas apps pueden avisar si son desinstaladas.
Unas cifras llamativas pero que aún pueden sorprender más puesto que el 37% vería normal vigilar la actividad de su pareja si esta ha dado su consentimiento y un 6% lo considera correcto incluso sin su conocimiento. Además el 9% ha pedido a su pareja que instale una aplicación de vigilancia, mientras que un 5% ha instalado aplicaciones para espiar sin que la pareja lo sepa.


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